sábado 14 de noviembre de 2009

5:04 a.m

Es extraño esto de beber: una de las personas a las que quiero se convierte en un error y, además, dejo de idealizarla, despotrico contra ella y me aplaudo por tener los pies en la tierra.
Cuando pasa el efecto ni yo me creo lo que he dicho.

domingo 8 de noviembre de 2009

intentándoLo.

Para mi "M" particular.
He hecho todo lo que debía: borré tus mensajes, dejé de buscarte, olvidé que te quería, ignoré las canciones que te dedicaba, extravié tu recuerdo, perdí la paciencia para esperarte, maldije 24 veces haberte conocido, aborrecí dedicarte acordes que nunca escucharías, odié tu nombre, tu olor, tu forma de sonreír, tus manos, tu manera de llamarme, tus ojos, tu estúpida manía de enfadarte si no te hago caso...
Lo hice todo para dejar de suspirar por ti...
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Todo, menos dejar de escribir que aún no te he olvidado.

sábado 31 de octubre de 2009

Ni tú ni yo, sino todo lo contrario.

L.
“Especial”. Ése fue el adjetivo que utilicé un día para hablar de ti.

La verdad, algo bastante complejo. Ese “algo especial” se basa en la manera en la que no me miras, cuando me llamas loca, cuando estás a mi lado y soy la única persona en el mundo, o cuando te vas y odio haberme cruzado contigo; cuando pasas a mi lado sin rozarme, cuando me hablas; se basa en la estúpida forma en la que estoy pendiente de ti cuando no te das cuenta.
“Especial” es simplemente darle un nombre a esa sensación a la que no estoy acostumbrada, por simplificar las cosas cuando me quedo sin palabras. No es malo, ni bueno, ni es la primera vez, igual que no será la última. Llegaste a ser el peor de mis errores a la vez que mi mejor acierto, y por un momento me sentí tan dependiente de tu presencia que no me consideré persona. Huía de ti, aunque siempre te buscaba de reojo, por si acaso estabas en alguna parte. Ser especial está relacionado con todo, con nada, contigo y con el resto del mundo, que compite sin saberlo por quitarte ese extraño lugar.

miércoles 28 de octubre de 2009

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Hay cuerdas en el corazón que sería mejor no tocar...






"Perdona", Conchita.